El efecto del consumo
Uno de los grandes errores que comenten las personas es vivir en función de encontrar la felicidad a través del ego; utilizan el sistema de recompensa, que produce el placer, para sentir instantes de felicidad. Esta forma de encontrar la felicidad, es el camino correcto para despertar y cultivar los niveles de ansiedad. Es la estrategia que se adelanta en Marketing para despertar la atención sobre un producto y/o servicio de consumo.
Veámoslo en un ejemplo escueto: Si usted me da su dinero (venta de un objeto) yo le brindo como recompensa, "felicidad", placer (compra del objeto).
En esta corta frase se construye el sistema capitalista, promover el "consumo". Y sobre este paradigma se ha levantado toda una ciencia de comunicaciones (mercadeo), enfocada en manipular el área inconsciente del ser humano, tratando de opacar al ejercicio de la razón que en últimas es la que elige (decisión de compra).
Es tanto el impacto, de condicionamiento sobre el individuo, de las estrategias de Marketing, que han logrado etiquetar patrones de conducta en las decisiones de las personas. Hoy los medios de comunicación son mas relevantes, para trazar patrones de comportamiento, que la misma familia.
Es tal la explosión de oportunidades, para elegir (comprar) un producto, que nos estamos ahogando en el mar de posibilidades; de ahí que ya se están presentando niveles de ansiedad muy altos en la sociedad. Ante tanta variedad ya no sabe que comprar y, al momento de hacerlo queda la sensación de poder haber adquirido algo mejor.
El "arrepentimiento" es mas fuerte que el mismo "placer" que produce el haber adquirido el producto. Esta situación está llevando a las personas a desarrollar cuadros clínicos de depresión por culpa de la ansiedad que se alcanza después del arrepentimiento.
Y no es diferente de lo que ocurre en nuestra vida cotidiana. Todos los días somos más borregos y esclavos, sometidos a que otros dirijan nuestra vida, atados al que dirán, actuamos en función de los demás. Pocas veces nos arriesgamos a construir nuestra propia vida.
Antes de aceptarnos como somos nos preocupa no ser aceptados por la manada (grupo social - familia - trabajo - etc.). Es tan grande la adicción de compra, de nuestro "cerebro inconsciente", que hoy vivimos desesperado: Comprando amor, comprando atención de nuestros hijos, comprando cualquier cosa para sentir un sesgo de felicidad.
Lo interesante de esta estrategia de vida es: Cada vez que compres más los niveles de satisfacción bajan, y para lograr equilibrar el nivel de placer necesitas comprar más. Resultado eres un esclavo, no sólo del mercado de consumo sino de los demás. No habrá dinero ni posesiones que logren darle felicidad.
Tener MAS, a veces es el camino expedito para sentir MENOS.
